Lo que parecía ser una respuesta educada a la Direcciónde la Radio ante la idea de un espacio para la historia, se transformo en esta novedosa propuesta. Que pensaba no iría más allá de algunos capítulos antes de desaparecer vertiginosamente.

Pero la permanente consulta de si iban a ser 90 historias, es como que nos obligó y acá estamos en el episodio 90, de 90 pequeñas historias, un podcast de historia en tiempos de globalización. Teníamos en claro que queríamos una historia diferente, por eso es que nos propusimos desandar los tradicionales relatos que se situaban en el fortín, Rosas y algunas cosas del más acá para ir en búsqueda de un momento de nuestra evolución, poco conocido, poco divulgado.

Es así como nos posicionamos en la hipótesis de la ponencia que había presentado en el Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Buenos Aires, que decía algo así como “hacia finales del siglo XIX, más precisamente entre los años 1867 y 1880, se había producido un corrimiento geográfico que marcaba un punto de inflexión, que le imprimía un nuevo rumbo a este pueblo que desde 1779 venía aportando al proceso de ocupación y consolidación de la avanzada contra los aborígenes.

Queríamos historias inéditas. Y nos sorprendieron las fuentes y documentos trabajados, aportando tantas historias como fechas tiene un calendario.

Paseamos por las más diversas bibliografías, pero por sobre todo buscamos poner en valor las investigaciones realizadas por Montenses. Nos asombramos al tener en nuestras manos un daguerrotipo de un montense como Nicanor Ancinas, registros contables de cientos de pequeños chacareros con datos de altísimo valor, las más ricas historiasde personajes icónicos de nuestra historia como los Videla Dorna. De la mano de Prudencio Arnold llegamosa recomponer la historia de una tradicional familia de políticos como los Basualdo, adentrarnos en las historias de pioneros como los Hogan o los Montenegro o los Hours y personajes escondidos como Valentín Broca que reapareció para reencontrarse con sus bisnietos y los Pezzino, los Larguia..

Nos escondimos detrás de los muros de la vieja Municipalidad para observar desde ahí los famosos tiroteos. Vimosconsolidarse en el poder a los conservadores y llegar a renovadores como los radicales. Fuimos protagonistas de la transformación estructural y urbana de Monte. Fuimos a ver la llegada del ferrocarril por calles de tierra y volvimos por una avenida empedrada. Celebramos el centenario de la Revolución de Mayo y de la Independencia.

Un simple botón nos permitió saber un poco más sobre aquellos que nos defendieron, vimos caminar por estas calles a héroes de las guerras por la independencia y de la guerra del Paraguay y las personalidades políticas más relevantes del 1900 estuvieron paseando por nuestra plaza.

Digamos que cientos de nombres dispersos en cientos de documentos dejaron de ser fríos relatos para tomar temperatura y mostrarnos que somos una comunidad viva. Se nos ocurrió jugar yasí llegó la radio novela que nos contó una fogoza historia de amor entre la niña de trenzas rubias y el Nicanor.

Y un día las 90 pequeñas historias llegaron a las aulas para colaborar con la tarea de los docentes y más nos asombró cuando los ecos de estas historias llegaron al Honorable recinto delConcejo Deliberante donde fueron reconocidas por su aporte cultural.

No sabemos hasta donde llegamos y a cuantos, algo percibimos y es a muchos, pero nos reconforta saber que 90 pequeñas historias fue un disparador para remover los recuerdos, para que muchas historias familiares se recompusieran, se reconectaran,nos impacta cuando alguien nos dice, escuche el episodio y sabes que Juan x era primo de mi mamá, o a mi me contaban mis abuelos que cuando vivían en el campo, y así miles de relatos, eso es lo más valioso, que todas estas 90 pequeñas historias hayan sido disparadores de momentos que estaban ocultos, silenciados y que esa rica parte de nuestra historia cobrara vida. Como la anécdota de los grandes historiadores que en algún episodio contamos, no pretendíamos ser un reducto de cosas viejas,queríamos ir hacia donde estaba la gente, porque ahí está la vida y la historia es el relato de la vida…