Según los datos difundidos por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, la pobreza en el país aumentó significativamente del 44,7% en el tercer trimestre de 2023 al 55,5% en el primer trimestre de este año. En el mismo período, la indigencia subió del 9,6% al 17,5%.
El estudio también revela que la pobreza, medida por el valor de la canasta básica alimentaria, afecta a 24,9 millones de personas en zonas urbanas, de las cuales 7,8 millones viven en extrema pobreza o indigencia.
Históricamente, para encontrar un incremento similar en el índice de pobreza, hay que remontarse a la crisis de 1989-1990 durante el gobierno de Raúl Alfonsín, cuando la pobreza pasó del 28,3% al 46,3%. El mayor aumento se registró entre 2001 y 2002, saltando del 48,6% al 76,6%, con una posterior disminución haciendo un piso histórico en el año 2013 de 25,3%.
Durante la gestión de Mauricio Macri (2015-2019), la pobreza aumentó del 34,5% al 40,8%, y bajo el gobierno de Alberto Fernández, con pandemia y aislamiento (2020-2023), el índice fluctuó del 45% al 44,7%.
Agustín Salvia, director del ODSA, explicó que el crecimiento sostenido de la pobreza desde 2017 se debe a la inflación y la falta de creación de empleo, y señaló que las políticas de contención han evitado un aumento explosivo de la pobreza hasta ahora.


