Los basurales a cielo abierto (B.A.C.A), son una seria amenaza para la salud pública y el medio ambiente en Argentina, especialmente en nuestra ciudad. Estos lugares donde los residuos sólidos son dispuestos sin medidas de protección ambiental, causan un impacto negativo en el aire, suelo y agua. En Argentina se contabilizan 5000 (B.A.C.A), por el lado de la provincia de Buenos Aires hay 71 municipios que disponen de esta manera los residuos sin ningún tipo de tratamiento, lo que incluye residuos domiciliarios, patogénicos, agrícolas y peligrosos pesticidas.
Además, los basurales son fuentes de contaminación por la generación de líquidos lixiviados, el lixiviado es un líquido formado por el agua de lluvia o rocío que enjuaga los residuos sólidos en descomposición, que pueden contener materiales nocivos, filtrándose a las napas acuiferas. También se produce biogás, los cuales pueden contener materiales nocivos. El biogás, en particular, puede liberarse a la atmósfera y agotar la capa de ozono, contribuyendo al cambio climático y el calentamiento global. La contaminación del suelo también afecta a los ciclos de vida de las plantas y la basura abroquelada puede generar proliferación plagas y vectores de transmisión de muchas enfermedades.
Los basurales a cielo abierto son un peligro para la salud de las personas, especialmente en vecinos que viven en zonas periféricas y barrios aledaños, así como para aquellas personas en condición de indigencia y vulnerabilidad que buscan subsistencia en la basura, sin ningún tipo de protección. Las enfermedades asociadas a esta noxa contaminante repercuten con problemas respiratorios, enfermedades de la piel, alergias, enfermedades del embarazo, enfermedades pediátricas, zoonosis, enfermedades digestivas y cardiovasculares, entre otras.
Las enfermedades de la piel, como la dermatitis, piodermitis y la conjuntivitis en los ojos, están relacionadas con la exposición directa a los basurales a cielo abierto. Las enfermedades respiratorias, como el broncoespasmo, asma y la neumonía, también están aumentando debido a la contaminación del aire que producen los incendios ya sean espontáneos o bien intencionales. Además, los trastornos del embarazo, como el bajo peso al nacer, teratogenia y las enfermedades pediátricas como la diarrea aguda y neumonía, que representan un mayor riesgo en los niños menores de 5 años.
Las enfermedades transmitidas por animales, como la leptospirosis, toxoplasmosis, hantavirus, dengue, fiebre amarilla, triquinosis, se asocian a los B.A.C.A. Podemos encontrar enfermedades digestivas como gastroenteritis, diarreas, cólera, salmonela, fiebre tifoidea, parasitosis y hepatitis. Enfermedades cardiovasculares como la cardiopatía isquémica y los accidentes cerebrovasculares, son una preocupación importante en relación con la exposición a basurales a cielo abierto. Además, la exposición a metales pesados como el cobre, plomo, mercurio y cadmio, puede afectar el sistema nervioso central, aumentando el riesgo de autismo, enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y alzheimer. Por último cánceres pulmonares, mamarios, de próstata, vejiga, riñón, colorectal y leucemia.
El basural a cielo abierto en nuestra ciudad, que tiene más de 40 años de antigüedad, está obsoleto y desbordado, y su impacto ambiental y contaminación está afectando gravementete la salud de los vecinos que viven cerca. La solución de construir una planta de tratamiento y separación de residuos es positiva, pero no es suficiente en sí misma, ya que sólo un 16% de la basura se recicla y el 84% restante seguirán siendo residuos de disposición final.
En vista de esto, creo que la solución óptima sería construir la planta de separación en un lugar alejado del ejido urbano y aplicar el método de las 3R (Reducir, Reciclar y Reutilizar). Además, se podría considerar la opción de hacer convenios, como se está mencionando, para trasladar el 84% de residuos de disposición final a un relleno sanitario en una zona habilitada.
Es importante destacar que la idea de construir una planta de separación de residuos es excelente, pero no veo con buenos ojos hacerlo en el actual predio colapsado, lo ideal sería hacerlo, repito, en un lugar alejado de la población. El objetivo final sería cerrar el basural actual y sanearlo gradualmente. Sin embargo, lograr esto requerirá políticas de Estado serias y consensuadas y la decisión política y social de hacerlo.
Basural: la cruel amenaza para la salud montense
En esta ocasión, el Dr. López comparte su perspectiva médica y explica por qué la construcción de la planta de separación de residuos en el terreno actual no sería una decisión acertada. Ofrece un texto conciso y claro sobre la relación entre el vertedero y la salud de los montenses.


