El pasado jueves 26 de junio en la Sesión Ordinaria N° 9 del HCD, el Bloque de concejales de Unión por la Patria PJ, presentó una Resolución que solicitaba al Departamento Ejecutivo, atienda la situación de los alumnos de distintas escuelas que, por distancias, necesitan transporte para llegar a sus escuelas y que, por desprolijidades y falta de compromiso de los Consejeros Escolares de Monte, no se brinda este servicio esencial para decenas de niños de nuestra localidad.

No podemos soslayar la constante diatriba del intendente Castro respecto a que la educación es uno de los ejes de su administración. Sin embargo, una cosa es el discurso y otra muy distinta son los hechos. El actual intendente es el primer alcalde de Monte en habilitar una dirección de educación al rango de secretaría, que antes se denominaba Dirección de Cultura, Educación y Patrimonio y que en la administración anterior, ocupara el eficiente profesor e historiador Alejandro Cortés.

Cabe destacar que la razón del paso de dirección a secretaría está estrictamente vinculada a la caja de cada área y los sueldos de quienes son los funcionarios a cargo de las mismas.

Que los niños no pudieran asistir a las escuelas por falta de transporte desde hace meses, los decenas de reclamos de las autoridades de los establecimientos educativos y las distintas voces de padres y sectores de la oposición advirtiendo sobre esta emergencia, jamás estuvieron en el radar de la licenciada en bioquímica a cargo de la secretaría de Educación municipal, Agustina Cabral. Al contrario, parece más tentadora la propuesta megalómana de los edificios arquitectónicos. De hecho, el control de daños al papelón de los consejeros escolares de la UCR fue la imagen de Jos caminando por una obra vinculada a la educación.

La falta de transporte para los niños alumnos – que financia mensualmente la provincia de Buenos Aires y que debe gestionar el Consejo Escolar de Monte – no solo demuestra a las claras la ineficiencia supina de los consejeros escolares radicales, sino también la falta total de empatía del mandatario municipal y su gabinete frente a los problemas de las familias que quedan sin asistencia.

La concejal María Marta Ruidíaz (UxP), en uso de la palabra en la sesión del HCD, manifestó: “Los chicos tienen que estar en las escuelas y realmente esto nos preocupa muchísimo porque sabemos que el Consejo Escolar está para garantizar que todos los chicos estén en las escuelas, la continuidad pedagógica, que tengan un plato de comida, que las escuelas estén bien. Pero la verdad que con la inoperancia es imposible trabajar así. Es imposible”. Y destacó: “Yo creo que algunos no están a la altura de las circunstancias y de los cargos que el pueblo los ha elegido para ocupar. Sinceramente, creo que el periodo de intensificación de febrero lo tienen que hacer los consejeros escolares, porque nunca creo que en este Concejo Deliberante hubo tantos pedidos y tantas irregularidades como lo hay en este momento o en esta gestión con estos Consejeros Escolares”.

Sin solución de continuidad, Ruidíaz – sin abandonar la vehemencia del discurso – sostuvo: “El proyecto de resolución pide que, en forma articulada, el Consejo Escolar con Secretaría de Educación y el intendente municipal puedan paliar esta situación hasta que se regularice el pago a los transportistas, que va a llevar tiempo porque si el primero de julio sale la licitación, hay un tiempo para subirlo al boletín oficial, un tiempo para presentar los sobres, la apertura de los mismos y además son solo 38 recorridos. Entonces, lo que pedimos a la brevedad y queremos a la brevedad es que nuestros alumnos estén en la escuela, porque con los chicos no, señor presidente, con los niños no”. Ya en el cierre de su exposición afirmó: “Tenemos el fondo de financiamiento educativo, entonces pregonamos la educación, pero la educación hay que ejecutarla día a día y más que nunca con los niños y niñas de nivel inicial y con los que menos posibilidades tienen por la realidad en la cual viven. Sectores rurales, empleados de campo, grandes distancias con las escuelas. Un poquito de empatía, por favor, un poquito de empatía y sobre todo al Consejo Escolar”.

En tanto, la concejal Flavia Angeleri (UxP) solicitó una moción de privilegio con el objeto de sensibilizar al cuerpo de concejales y planteó: “Estamos hablando de estos chicos. Por favor, exijan que esto, que el oficialismo que fue votado por el pueblo –hablo del oficialismo que tiene la llegada más inmediata al ejecutivo–, los consejeros escolares que son del oficialismo, a ver, ¿cuándo van a dar una solución? Una solución inmediata, ¿sí? A través del fondo educativo. Como concejal de la oposición, exijo que sea con el fondo educativo”. Además, sostuvo: “Para ir a hacer el ecoparque, el que tienen que ir a ver las escuelas, ponen colectivos desde el municipio, y no le pueden poner colectivos a los chicos que no están yendo a la escuela, que la educación es obligatoria. Hay algo acá con el ejecutivo que todavía no lo entiende. Sí, pone énfasis en la educación, pero no en la educación obligatoria”.

Flavia Angeleri, que además es directora de una escuela secundaria, afirmó en el cierre: “Me imagino a las directoras de las escuelas rurales que estuvimos mencionando: Cerrillo, Siasgo, que cada cosa que se decía, todas esas cosas que se decían tienen cara, son niños. Hasta de mi escuela puedo decir: cada vez que mencionan a un agricultor, un tambero, tienen cara, tienen una historia, hay alguien ahí atrás. Simplemente eso. Me encantaría que, si ya está por salir la licitación en este tiempo, los micros que se utilizan para llevar a los chicos al Ecoparque se utilicen para las escuelas”.

Se le escapa al intendente la oportunidad de visualizar una gestión de esas que no se ven desde las oficinas. Solo hace falta escuchar la problemática y resolver. Se habla de cifras de 3 o 4 millones, bastante parecidas a los sueldos de los funcionarios. No hace falta hipotecar el erario público, solo es una decisión política. Claro, como decía un gran dirigente radical: “A mí no me importa lo que digan los propios y cercanos, ellos hablan siempre bien de la gestión; hay que escuchar los mostradores y las calles de los barrios para saber qué hace falta”.

El viejo caudillo radical, como muchos otros del peronismo, traían consigo los valores de la sensibilidad y la empatía. Otros todavía esperan que el cargo se los dé por generación espontánea.