¿Por qué estamos aquí? ¿Qué es lo que vinimos a buscar? Tardé más de lo que pensaba en entregar el trabajo, ya que se sucedieron múltiples respuestas en mi mente, pero sin dudas la que persistió fue: “Estoy y estamos aquí para saber la verdad, para confirmar eso que sentimos dentro de nuestra alma. Estamos acá para redescubrir significados, para aprender los orígenes de tanto dolor, de tanta opresión. Pero por sobre todas las cosas, estoy acá para reafirmar que las mujeres hemos tenido en la historia de la humanidad un rol preponderante, invisibilizado y aplastado por los hombres, y que las mujeres somos, dentro de los libros, ese ‘y otros.’” Al terminar la narración:
Cuanto más ondeamos en nuestro pasado como civilización, a lo largo del tiempo descubrimos que los grupos sociales perseguidos con más saña y voracidad han sido las mujeres: mujeres migrantes, esclavas, indígenas, originarias, afrodescendientes, mujeres independientes, pensantes, inteligentes, guerreras, resilientes. Hemos sido oprimidas, sometidas, violadas, vendidas, despreciadas, maltratadas, destratadas, invisibilizadas, asesinadas.
Esta humillación que las mujeres hemos experimentado en la antigüedad y en la actualidad es causada por un actor dominante que controla y manipula la sociedad desde una cadena de valores que se instituyen en normas y estereotipos. Los mismos no son más que representaciones o ideas aceptadas socialmente que intervienen en la construcción de la identidad de las personas. Esto influyó en cómo se ha comportado el patriarcado y se comporta y rige en todos los aspectos de la vida, y se experimentó a través de la explotación, la exclusión, la falta de empoderamiento, la imposición cultural y la violencia.
El patriarcado se sigue actualizando día a día en sus discursos de odio y sus prácticas sociales, racistas y excluyentes. Después de cientos y cientos de años, la amenaza de ser vendidas en el comercio de trata de mujeres es una realidad que sufrimos en muchos países de América, como la violencia de género y la desigualdad, ya sea en el terreno de la vida cotidiana y las tareas domésticas, hasta las ciencias y la política.
Estoy acá para entender por qué desde el momento de nuestro nacimiento nuestra vida se forma alrededor de normas y valores sociales que se representan como naturales e incuestionables, ya sean en la ropa, la música, en los juegos, en los colores que elegimos usar, en nuestra literatura. Y me pregunto: ¿Por qué se sigue empleando y defendiendo la construcción de un modelo de feminidad distinto al de la masculinidad, donde mismas acciones y comportamientos se valoran de manera diferente?
Quedé impactada con la frase utilizada como encabezado del periódico llamado “Revolución,” fundado por Elizabeth Stanton y Anthony: “A LOS HOMBRES, SUS DERECHOS, Y NADA MÁS; A LAS MUJERES, SUS DERECHOS, Y NADA MENOS” (Ibid, p. 221. E. C. Stanton, *Eighty Years and More: Reminiscences 1815-1897*). Tan real, tan atemporal, que aun hoy en día tiene reminiscencia.
Sé que estamos acá para conocer la historia de las mujeres obreras o las primeras sufragistas, su lucha, su legado que fue distorsionado y perseguido. Esa llama que se fue heredando de generación en generación, hasta nuestra década, donde seguimos unidas marchando en la calle por nuestros derechos. Sé que, si una de nosotras alza la voz, la alza por todas, por las que fueron y vendrán.
La precarización del sistema laboral es una de nuestras luchas, la violencia de género, la salud y la educación que aun hoy en día vemos avasalladas y no incluidas en las políticas públicas gubernamentales, que sigue aplicando un sistema desigual ante las leyes y la justicia.
A veces creo que uno de los planes más siniestros del patriarcado es que tengamos que vivir compitiendo una con la otra por un lugar, para que se nos olvide que juntas podemos transformar la historia.-
El rol de las Mujeres en la Historia, Invisibilizadas pero Indispensables
Virginia Mayol, nos comparte uno de los trabajos de su diplomatura, reflexiona sobre la lucha de las mujeres por la igualdad y la justicia ha sido una constante a lo largo de la historia, hace hincapié en que las mujeres han enfrentado y desafiado un sistema patriarcal que las ha oprimido y silenciado. Explora las raíces de esa opresión y la resiliencia de quienes han persistido en la búsqueda de un mundo más justo.


