La justicia federal de Azul está llevando a cabo el juicio por el descarrilamiento del tren que viajaba entre Plaza Constitución y nuestra ciudad el 8 de marzo de 2022. Este juicio deja claro que las posibilidades de que este servicio se restablezca son prácticamente nulas.

En el proceso judicial se considera que tanto FerroExpreso Pampeano SA como la sociedad estatal operadora ferroviaria son responsables, acusados de 'ESTRAGO Culposo Agravado', una acción que atenta contra la seguridad pública debido a omisiones, negligencias o impericias que podrían haber tenido consecuencias fatales.

Los resultados de las pericias indican que es casi imposible que el ferrocarril en esta ruta vuelva a funcionar. Los informes técnicos han identificado claramente las causas del incidente: los coches de pasajeros carecían de elementos esenciales para su circulación, como amortiguadores y mecanismos de suspensión adecuados.

Además, la red ferroviaria, con una antigüedad promedio de 145 años, muestra deterioros diversos, desde eclisas rotas hasta durmientes fisurados y podridos.

Se ha evidenciado que los maquinistas no respetaban las velocidades máximas permitidas, incluso en tramos con condiciones de vía desfavorables. Se han registrado velocidades de hasta 90 km/h donde solo deberían alcanzar los 40 km/h.

Asimismo, se ha constatado una falta de habilidad por parte de los conductores al aplicar el sistema de frenado para reducir la velocidad, lo cual aumenta el riesgo de vuelco de la formación.

La única posibilidad de que el servicio se restablezca sería mediante la renovación de la flota, la reparación de la infraestructura ferroviaria y la capacitación de los responsables de la conducción. Sin embargo, ninguna de las empresas involucradas ha mostrado interés en abordar estas cuestiones o invertir en mejoras.

Fuente: Cronica Ferrobiaria.