Si hubo al final del 2024 un tema controversial, ese tema fue la tala silenciosa y poco clara de un sector de la costa de la laguna en la zona sur. Esa situación, que aún no ha sido aclarada en toda su dimensión, puso en la superficie a la laguna y su ecosistema. Las más diversas posturas se escucharon en relación al tema, y los vecinos se movilizaron poniendo un temporal cerramiento al tema de la forma en la que se concesionan los espacios públicos en general y, en particular, los que están dentro del área de influencia lagunar.

Entre las cuestiones que se escucharon en un grupo de Vecinos Autoconvocados, una de las participantes hizo referencia a la propiedad privada de algunos sectores costeros de la laguna.

Como muchas de las investigaciones que son la base de 90 pequeñas historias, esa referencia era una más entre tantas. Incluso de las respuestas y comentarios que se generaron, muchos estaban evidentemente alimentados por la tradición popular o lo que es más conocido como el boca en boca.

Pero, como le ha pasado a muchas de las cuestiones que hemos abordado, de repente, en esas lecturas circunstanciales de documentación y otros registros hoy históricos, apareció un artículo en el histórico diario La Voz de Monte del sábado 3 de septiembre de 1949, cuyo titular dice: "Con los votos de los sectores que lo integran, por unanimidad fue aprobado en Diputados el proyecto sobre la urbanización de la laguna de Monte".

El senador Cayetano Marón es muy felicitado por su empeñosa gestión en la magna obra revolucionaria, convertida en una realidad para el pueblo de Monte.

Un capítulo muy interesante se abre ante todos nosotros. Por un lado, porque diría que es inédito este documento gráfico. Por otro lado, porque pone a debate y arroja luz sobre muchas versiones relacionadas con nuestra laguna: su origen, su uso, sus dueños, su futuro. Sumados a estos puntos, algo que siempre buscamos: contar la historia de este pueblo desde lugares no buscados, desde voces que han sido silenciadas.

Estas historias no solo ponen en valor la historia y sus aspectos, sino que devuelven la voz a protagonistas centrales del avance del pueblo que muchos caminamos hoy, como los aportes del senador Marón, impulsor de este proyecto y de otros realmente trascendentales, como el gas, la luz eléctrica y la pavimentación del acceso a Abbott.

No vamos a interpretar, solo poner a rodar información que ha estado guardada por mucho tiempo. Después vendrá el tiempo del análisis y del análisis político, porque estas grandes obras de finales de la década de 1940 se hicieron en el contexto de un cambio político muy significativo para la Argentina: la llegada del Peronismo al poder de la mano de Juan Domingo Perón.

Con la firma del gobernador Mercante, el proyecto de la construcción de la costanera quedó consolidado. Dice la crónica que, por la tarde del día jueves, el senador Marón llegaría al pueblo. Se ha invitado al vecindario a recibir a Cayetano Marón. Cerca de las 20 horas, su figura se hizo presente en la explanada municipal, acompañado de su secretario y director de La Voz de Monte, Luis María Carriola, ante marchas marciales y estruendo de bombas. Ante un fuerte y estrecho abrazo con el intendente Mario Ugarteche, comienza la recepción a ese ilustre vecino que había gestionado semejante obra para la comunidad.

El artículo 1° dice: "Declárese de utilidad pública, a los fines de su urbanización, el área total de la laguna de Monte". El proyecto contempla la expropiación de dos terceras partes en manos privadas y otras fracciones, todo destinado a su urbanización y uso público.

Entre las consideraciones de la comisión se puede leer: "La laguna de Monte se compone de una superficie aproximada de 639 hectáreas, 88 áreas y 51 centiáreas, y se encuentra fraccionada en tres partes: 299 hectáreas, 88 áreas y 51 centiáreas, pertenecientes al fisco de la provincia; 150 hectáreas, pertenecientes a María de las Nieves Cristina Zemboraín, y 230 hectáreas a María Cristina del Rosario Videla Dorna de Zemboraín.

Por su ubicación privilegiada en la provincia, el caudal constante de sus aguas y su riqueza ictiológica, su fácil acceso a la Ruta Nacional 3, que la vincula directamente con la Capital y La Plata, además de otros enlaces con caminos, y lo que debemos agregar: la proximidad del pueblo de Monte, nos permite afirmar que cualquier iniciativa tendiente a mejorar las condiciones de la laguna y su ribera harían de esta un lugar de atracción, estableciendo una corriente de turismo.

El incremento que experimentará la zona, estimulado por necesarias y convenientes obras de comodidad y belleza a ejecutarse por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, así como las medidas a preverse que hicieran factible la práctica de deportes, en especial la pesca y náutica, asegurarían a su entorno un prestigio que, a su vez, permitiría prosperidad comercial, aumento de valores y radicación de las más diversas actividades.

Hemos creído conveniente ofrecer un plan de conjunto. Según la nota del original de La Voz de Monte, que en esos tiempos se declaraba abiertamente el órgano de difusión del partido peronista, se contemplaban tres etapas:

La primera exige la expropiación de la propiedad privada que circunda la laguna, así como las obras de defensa y mejoras. Se proyecta una avenida de 30 metros, en su parte central pavimentada de hormigón armado a doble vía, con rambla en el medio. La rambla central está dividida en tramos separados por plazoletas. La protección de la costa obliga a obras de defensa, especialmente en el sector sudeste, expuesto al desgaste de las crecidas, con muros de piedra granítica.

En la segunda etapa se prevén las obras de defensa que se inician en la barranca noroeste de Las Perdices, corriendo al sur hasta la vaguada natural del sudeste. Como obra arquitectónica se proyecta la construcción de la oficina de pesca provincial. Es necesaria la construcción de los puentes sobre el vertedero de Las Perdices y la vaguada natural sobre los campos de Rosario Videla Dorna de Zemboraín, y un detalle: la construcción de un barrio de pescadores.

La tercera etapa se concentra en el sector Totoral, con una mejora proyectada que implicaría la creación de una reserva forestal.

De esta manera se está dando fin a un proceso que se había iniciado en el año 1942, y podríamos decir que en muchos aspectos quedó inconcluso. Ya que esto es Argentina, una obra de tal magnitud quedó atada a los vaivenes políticos y económicos de la provincia principalmente, y del erario municipal.

Algunas reflexiones:

El valor trascendental del momento de un plan organizador como el que se aprobó.

La concepción de avanzada de esos dirigentes en cuanto a la importancia de poner en valor los recursos naturales, teniendo la laguna como eje, el pensamiento de avanzada en cuanto a la importancia de una reserva forestal en el sector del Totoral, y la convicción de que la expropiación era inevitable para dotar esos espacios del valor de lo público.

El pensamiento innovador en cuanto a la importancia de una obra de estas características para el desarrollo del pueblo con una gran proyección futura.

Mientras se redactaban estas líneas, pensaba que algunos de los objetivos de 1948 todavía no se han cumplimentado y, en algunos aspectos, las dirigencias actuales están muy atrás en su pensamiento sobre la importancia del ambiente y de la laguna como parte del mismo y del efecto en el desarrollo a futuro de la comunidad.