La transparencia gubernamental es una bandera que este ejecutivo ha enarbolado con mucha fuerza. Anclado en el Índice de Transparencia y Visibilidad (ITV), creado por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), el gobierno local ha podido envolverse bajo su manto. Pero, ¿es realmente transparente? ¿Ha hecho todo lo necesario para considerarse verdaderamente un gobierno genuinamente transparente?
Si lo medimos con la vara de la Ley Nacional de Acceso a la Información Pública (Ley 27.275), claramente no. Solo han robustecido una cara de la moneda, la de transparencia activa, pero la otra, la de acceso a la información pública, se encuentra totalmente carente de estímulo. Tan es así que es difícil incluso para nuestros representantes acceder a información del municipio.
En la última sesión especial del Concejo Deliberante, donde se aprobó la rendición de cuentas, quedó expuesta esta situación en el manejo de la información. A pesar de haber sido difícil para los concejales acceder a las cuentas, lo lograron y expusieron situaciones que, de haber sido realizadas por el hecho maldito del país, el peronismo, estaríamos hablando de corrupción, sin medias tintas.
Pero volvamos, ¿se puede crear un mecanismo que le dé a la ciudadanía la posibilidad de solicitar información sobre el actuar de la municipalidad en todas sus aristas? La respuesta es un rotundo sí. Se podría crear, en principio, un mecanismo para poder solicitar a las autoridades información de manera clara y accesible, para que los montenses que lo deseen puedan solicitar y recibir información de manera oportuna y completa. En la sesión se desprendió que los concejales tuvieron que estar hurgando en muchas cajas para poder conectar los datos que iban apareciendo.
Para ser una verdadera sociedad democrática, el acceso a la información pública es un pilar fundamental. Tal es así, que es reconocido como un derecho humano básico a nivel internacional; es un derecho que empodera a los ciudadanos al proporcionarles las herramientas necesarias para supervisar y participar activamente en los asuntos públicos.
Es oportuno decir que los datos que eleva el municipio a su web, es aceptable, ya que cumple con la publicación mínima de datos para tener una estructura en el marco de la transparencia, claro esta que gracias a esas publicaciones es que el municipio esta bien ranqueado en al ASAP.
Consideremos que el acceso a la información pública tiene varias dimensiones. Una es la individual, donde el acceso a la información pública garantizaría que cada montense tenga la capacidad de solicitar y recibir información relevante para sus intereses personales o profesionales. Otra es la dimensión colectiva, donde el acceso a la información pública permite a la sociedad en su conjunto supervisar y evaluar las acciones del gobierno. Esto es fundamental para prevenir la corrupción de funcionarios. Por último, está la función instrumental, que facilitará el ejercicio de otros derechos fundamentales, como la libertad de expresión, la participación política y el acceso a la justicia.
Cabe mencionar que hay muchos municipios de la provincia de Buenos Aires que tienen mecanismos aceitados en cuanto al acceso a la información pública. Uno de ellos es el municipio de Bahía Blanca, donde tienen una web específica para peticionar. También cabe mencionar que su ordenanza de acceso fue realizada de manera abierta. Un municipio verdaderamente transparente, aunque según ASAP comparte el mismo escalón en transparencia con Monte, donde, como manifestamos, el acceso a la información pública es inexistente.


