Nada, por aventurado que parezca es imposible, así pues, creemos que la antigua y considerable veda del acceso de turistas a las tradicionales estancias de nuestro distrito bien podría ser levantada, lográndose un nuevo y mejor atractivo para quienes son amantes de los lugares arbolados en los cuales existe el imperecedero recuerdo de seres que en las construcciones erigidas, en los mobiliarios y demás cosas de una estancia, configuran el estilo de una época que no por superada deja de despertar nostálgicas evocaciones.

San Genaro, El Recreo, El Totoral, Las Perdices y tantas otras estancias son elocuentes,aunque mudos exponentes de un pasado señorial que, sin duda, satisfaría conocer a más de un visitante y por qué no, a más de un vecino de esta misma localidad. Más para lograr este objetivo será menester alcanzar el diálogo entre los propietarios de las mismas y elaborar los planes de acceso al turismo que sean necesarios. El espíritu creador, que no cesa en sus innovaciones, debe alentar a los encargados de velar por la expansión y receptibilidad del turismo en nuestro medio.

Antes del punto final, diremos que al respecto, la Municipalidad local, se dirigió a los propietarios de establecimientos rurales invitándoles a registrar sus domicilios, en los cuales se daría alojamiento a turistas. Un paso que -luego de publicado el aviso respectivo-, no trascendió y quedó relegado al silencio.

No obstante, es oportuno hablar del tema pues creemos que aún no se han agotado los recursos de ampliación de atracciones para la increíble cantidad de turistas de todas las condiciones sociales que nos visitan.