En “La guardia del San Miguel del Monte”, Sánchez Zinny allá por 1939 deja testimonio de la llegada de un joven estanciero que marcará la vida del lugar y de la región. Lo hace desde una postura crítica, caracterizando este acontecimiento como “trágico”, lo que nos permite saber desde qué lugar mira al caudillo de las pampas. Mozo de ojos azules, chiripá, chaqueta y poncho, así caracteriza a quien en sociedad con Terrero y Dorrego comprarían tierras en los límites con el salado dando origen a un emprendimiento rural cuyo eje central será Cerrillos. Desde esas lomadas domina la escena regional y construye volumen político nacional.

Monte y la región se convierten en un escenario clave para el desarrollo del federalismo. Nuestras comunidades estarán unidas, esta vez, por una sucesión de hechos violentos y trágicos. Y esa tragedia tiene un punto culmine, diciembre de 1828. El primero de ese mes, un levantamiento derroca al Gobernador Dorrego. Se desata una convulsión política. Buiraz-Rodríguez-Corti, en su trabajo sobre ‘Vizcacheras’, relatan un encadenamiento de situaciones que lleva a la desgracia. Dorrego buscará apoyo en la campaña. Rosas se rearma en los pagos de Ranchos y con caciques amigos se dirige a Monte al encuentro con Dorrego.

El 2 de diciembre, Dorrego está en Cañuelas. El 8, con las tropas federales que suma de Rosas, lo encuentran en los márgenes de la Laguna de Lobos. Cinco días después será derrotado y fusilado. La confrontación entre unitarios y federales se materializa en una permanente tensión que tiene en Monte su epicentro. Ahí reside el principal referente del federalismo. ‘Vizcacheras’ sintetiza esa tensión y cuando la cabeza de Rauch rodó, el fin de Lavalle estaba firmado. La historia nos une. Rosas nos une. Y esos conflictivos días derivan en el encuentro en La Caledonia de los dos caudillos. Rosas y Lavalle firman en junio de 1829 el conocido Pacto de Cañuelas.

Dice la historia que Lavalle llega de imprevisto al encuentro con su hermano de leche, al no estar se duerme. La criada al verlo se espanta y olvida la leche hirviendo. Ese relato consolidado en el imaginario popular que da vida al más famoso de nuestros productos, el dulce de leche, es parte del contexto en el que se firma el acuerdo político con el que buscan tranquilizar la situación, poner fin al dominio unitario, la consolidación de Rosas como caudillo y el comienzo de la etapa federal que se prolongará hasta la crisis de 1852 en Caseros. Pero también nos une Prudencio Arnold, en cuyo relato se basa Lucio García Ledesma para determinar con exactitud el lugar del encuentro entre Rosas y Lavalle. Al respecto dice “hubo un abrazo de confraternidad y hubo una reconciliación, que desgraciadamente se desvirtuó en los hechos…”.