La iniciativa responde a la necesidad de acceso a la información pública y el fortalecimiento de la democracia, objetivos protegidos tanto por la Constitución Nacional como por tratados internacionales. En línea con estos principios, se propone regular los debates, asegurando una oportunidad equitativa para que cada candidato exponga sus ideas y responda directamente a sus competidores. La Ley Nacional N° 27.337 de 2016, que regula los debates obligatorios para candidatos presidenciales, sirvió como antecedente directo para este proyecto.
El proyecto establece que el debate se realizará en una única instancia entre los siete y catorce días previos a las elecciones. Los candidatos deberán, en principio, abordar cuatro temas esenciales para el distrito:
Desarrollo Económico: abarca el desarrollo productivo y social, así como el presupuesto municipal.
Salud, Educación y Cultura: incluye temas de salud pública, infraestructura educativa, actividades culturales y deportivas.
Seguridad e Institucionalidad: cubre temas de seguridad, violencia de género, tránsito y transparencia institucional.
Servicios Públicos e Infraestructura: se refiere a obras, servicios, espacio público, y ordenamiento urbano.
Cada participante, según el proyecto, tendrá un tiempo asignado en cada sección, además de un espacio para preguntas y respuestas, y un cierre de su propuesta. La duración del debate estará equitativamente dividida entre los candidatos, promoviendo un intercambio ordenado y efectivo.
La ordenanza es clara en cuanto a las sanciones para aquellos candidatos que no cumplan con la obligación de participar en el debate: se les dejará vacío el espacio físico que les hubiera sido asignado, evidenciando su ausencia ante el público. Asimismo, el debate será moderado por un comunicador local de trayectoria, seleccionado por acuerdo de los candidatos, quien se encargará de explicar la metodología, presentar a los participantes y mantener el respeto de los tiempos de intervención.
Para asegurar el acceso de toda la ciudadanía, la ordenanza exige la transmisión en directo del debate por televisión, radio y redes sociales. Esta transmisión será neutral, sin logos ni identificaciones que puedan favorecer a algún candidato, permitiendo así que los medios locales puedan utilizar el material con una cobertura uniforme. La publicidad electoral y los anuncios de actos de gobierno serán suspendidos durante el debate, garantizando un espacio sin interferencias.
La ordenanza también regula estrictamente el formato del evento, indicando que:
- La escenografía será neutra y uniforme: los candidatos estarán dispuestos equitativamente, con atriles y asientos en un fondo de tonos neutros.
- Se prohíbe el uso de materiales de apoyo: como documentos, gráficos o dispositivos electrónicos, para asegurar que la atención se centre exclusivamente en el discurso.
- La señalética y los tiempos serán manejados por un sistema de luces: que permitirá a los candidatos y moderador controlar sus intervenciones, facilitando un desarrollo ordenado.
En cuanto a la disposición física de los candidatos, la ordenanza especifica que, dentro de los siete días posteriores a la oficialización de listas, se realizará un sorteo para determinar el orden de aparición, ubicación en el escenario, secuencia de exposiciones y posiciones para el intercambio de preguntas entre candidatos. Además, se permitirá el ingreso de asesores, cuyo número será consensuado según la capacidad del espacio.
Para completar el proceso de transparencia, el Departamento Ejecutivo Municipal tendrá la responsabilidad de publicar el debate en su página oficial y garantizar su disponibilidad hasta después de las elecciones. De esta forma, cualquier ciudadano tendrá acceso permanente a esta información, promoviendo un sufragio informado y consciente.
Este proyecto de ordenanza, que se encuentra en debate en el Concejo Deliberante, consideramos que debería abrir aún más la posibilidad del público en general para ser partícipes activos de estos eventos, como por ejemplo ingresar una etapa consultiva previa para ingresar temas de interés de la población en general, también dejar espacios determinados en los salones de eventos para el público “independiente” que quisiera presenciar en vivo y en directo el evento. Es fundamental que la política se abra y no sea solo un show para el circulo partidario, creemos que así se consolidaría realmente el derecho a la información y al libre intercambio de ideas en un marco de respeto y transparencia.


