Pasadas las 3 de la tarde, el presidente del partido, Guillermo Buñes, dio inicio al encuentro, dejando entrever su alegría por el clima festivo. También estuvo presente la diputada Marcela Basualdo, quien, instó a fortalecer una nueva representación del movimiento en el Consejo Escolar, subrayando la importancia estratégica de ese rol. Tanto así que, al escuchar los testimonios, quedó de manifiesto esa realidad. La apertura concluyó con las palabras de Andrés Fucillo, articulador permanente del espacio, especialmente en esta mesa política. Fucillo nombró a todos los consejeros escolares reconocidos, y aclaró que, si bien se había cursado invitación a cada uno, a quienes no pudieron asistir se les haría llegar su diploma de reconocimiento. Ellos son:
- Víctor Ramos
- María Marta Ruiz Díaz
- Mirta Pentecosté
- Mari Carmen Lamothe Coulome
- Beatriz Villani
- Susana Mogni
- Norberto Pérez
- Juan López
- María Rosa Eguen
- Graciela Muñoz
- Santiago Brenich
- Horacio García
- Gustavo Caggiano
- Dora Bendrame
- Daniel Carmona
- Elvira Suárez
Fucillo también señaló a las consejeras que se encuentran en otro plano: Pochi Villani y Lidia Erecalde.
Luego fue el turno de la palabra de los consejeros con mandato cumplido. Según relataron algunos presentes, hubo un hilo común en cada testimonio: el trabajo incansable que cada uno dedicó para honrar al pueblo, al partido y al cargo asumido. Las horas fueron muchas, la entrega enorme. Tal es así que la consejera Susana Mogni —quien tuvo el honor de haber gestionado y concretado la instalación de la Escuela N.º 22— recordó que su hija, con el paso de los años, le hacía notar la enorme inversión de tiempo que había puesto en ese compromiso.
Gabriela Muñoz, con un gran temple, expresó que el consejero escolar no es un mero administrativo, sino un actor político. Por eso —afirmó— deben estar presentes en las escuelas, en la calle, detectando los problemas reales que deben resolverse.
Más tarde, tomó la palabra Mirta Pentecosté, quien relató las dificultades que enfrentó al comienzo de su gestión debido al bloqueo permanente de otras fuerzas políticas. Sin embargo, nunca claudicó. Luego, la concejal María Marta Ruidíaz compartió parte de su trabajo, destacando como uno de sus mayores logros la obtención del predio donde hoy funciona el CEF. La constante que se repitió, más allá de las décadas, fue siempre la misma: trabajar, comprometerse, sostener la causa educativa local.
Víctor Ramos, junto a Flavia Angeleri, visibilizó parte del trabajo muchas veces invisible del Consejo Escolar. Ambos coincidieron en que, si esta tarea se asume con responsabilidad, nunca —jamás— un alumno debería quedarse fuera del aula por falta de transporte. Víctor incluso recordó cómo, en su momento, diagramaban las rutas de traslado de manera completamente analógica, a fuerza de mapas, hojas y lápiz.
El cierre del encuentro incluyó un cálido intercambio de opiniones, y la concejal Mirta Piñón anunció la llegada de un nuevo programa educativo, cuyos detalles se darán a conocer próximamente.
En definitiva, reconocer a quienes hicieron historia desde el vehículo del peronismo es un acto de justicia y también una celebración del compromiso. Lo mismo puede decirse del otro partido histórico, el radicalismo, cuando honra a sus propios constructores.
Porque como sostenía un gran pensador, “los ideales no se heredan, se conquistan”. Los homenajeados no ocuparon cargos: asumieron misiones. No se movieron por conveniencia, sino por convicción. Y en tiempos donde lo inmediato suele vencer a lo importante, actos como este recuerdan que aún hay quienes prefieren la huella al aplauso, y el deber al beneficio.










