Reordenar hace a la prolijidad, para que esta prolijidad exista debe de haber un equilibrio entre espacios cerrados con servicios, como por ejemplo un camping; pero también, es muy necesario que existan espacios verdes. Hoy nos encontramos en una situación en la cual tenemos nuestra laguna prácticamente cerrada y sin servicios. Algo extemporáneo que ciudades turísticas como Chascomús están revirtiendo, menciono esta ciudad, ya que tuve la posibilidad de tener un diálogo ameno con el intendente de la localidad, Javier Gastón, él me manifestó, salvando las distancias de las localidades, que tener una laguna más abierta fue muy beneficioso para la naturaleza como para la economía. Volvamos a nuestro distrito…

En el día de hoy en el Honorable Concejo Deliberante trataremos la autorización de 4 licitaciones de recreos de la costanera sur de la laguna. Esta situación por la cual el intendente le pide la autorización al concejo para poder concesionar los lugares se da porque, como es habitual, hubo solo un oferente.

Debido a esta circunstancia tuvimos la posibilidad de observar los pliegos, estudiarlos y contraponerlos con la norma en la que se fundamentan para concesionar los espacios, dicho sea de paso, es una ordenanza diseñada por este mismo ejecutivo. Será por mi profesión de contadora que tengo una agudeza particular para fiscalizar números. Desafortunadamente estudiando el pliego me encontré con vicios, y no chicos, sino grandes. Para ser concisa, el problema es que la ordenanza que “ordena” la ribera de la laguna plantea que los recreos pueden tener un máximo de 200 metros lineales por espacio. Estamos hablando de 800 metros de laguna según ordenanza. ¿El problema? Los pliegos dan más de 200 metros, llegando la sumatoria a casi un kilómetro de laguna, ¿se entiende el conflicto?

Al chocarme con este vicio grosero eleve una consulta al Honorable tribunal de cuentas para que se expida sobre esta situación. También me reuní con los oferentes para comentarles y explicarles la situación, ya que ellos actuaron siempre en buena fe, haciendo un excelente trabajo, gastando dinero en planos, presupuesto y tiempo, todo como marca la ley; consideré que es justo que estén interiorizados del vicio en el cual se podrían estar involucrando. Como digo sin orden no hay progreso.

Se dan cuenta de que la municipalidad no contempló la norma legal que rige para poder ceder estos espacios, haciendo pliegos caprichosos al antojo de algún funcionario, sin considerar que pueden perjudicar al inversionista y también al estado Montense, ya que lo exponen a posibles litigios legales. Una barbaridad. Debe trabajarse, en pos de una ciudad turística dentro de la legalidad, y hacer valer los marcos jurídicos que ha legislado el Honorable Concejo Deliberante.

Con sinceridad, sería muy agradable para muchos, donde me incluyo, que existan, como dije antes, espacios verdes y parquizados, para disfrutar de nuestra hermosa laguna. No quiero, y voy a luchar para que no pase, tener una laguna similar a los lagos de Palermo, rodeado de Hormigón explotados de confiterías. Tampoco quiero concesiones como las del “palomar”, donde realmente no sabemos que ocurrió, en realidad sabemos que por ese lugar pasó un tsunami de mala gestión, que destruyó todo lo que había a la vista.

Una última apreciación, aunque las inversiones totales que se presentaron parezcan estruendosas, realmente el rédito para el municipio es muy precario. Para ejemplificarlo, estas licitaciones le aportarían al municipio, mensualmente, un ingreso equivalente al valor de un pequeño local ubicado en el centro de la ciudad, que ronda promedio los 50 mil pesos. ¿Vale eso realmente nuestro mayor valor patrimonial?

Para finalizar, estamos en la puerta de una nueva temporada y sabemos que se perderá una vez más una oportunidad de tener una carta de presentación que nos muestre como una ciudad moderna y pujante.